Lo que no se integra nos persigue
El Grial no se conquista. No se razona hacia él. No se fuerza. Lo que el mito lleva siglos intentando decir es que la búsqueda genuina no termina en un objeto encontrado, sino en la transformación de quien busca —y que esa transformación exige, inevitablemente, descender a lo que todavía no ha sido visto.